El plugin de Google Cloud Code para VS Code se quedaba en spinning infinito al intentar autenticarse. El mensaje de error no mencionaba compatibilidad de hardware, ni requisitos de sistema, ni arquitectura del procesador. Solo un lacónico "SIGILL" -señal de instrucción ilegal- que para el usuario medio no significa absolutamente nada.
La barrera invisible del cifrado
SIGILL indica que un programa intentó ejecutar una instrucción que el procesador no reconoce. En este caso, las extensiones AES-NI (AES New Instructions), introducidas por Intel en 2010 con Westmere y por AMD en 2011 con Bulldozer. Estas instrucciones aceleran operaciones de cifrado y descifrado por hardware, multiplicando por 10 la velocidad de comunicaciones seguras.
Durante años, AES-NI ha sido una optimización opcional. Los desarrolladores compilaban versiones alternativas para procesadores sin soporte. Pero las herramientas de IA modernas -Gemini Code Assist, Claude Code, extensiones que procesan código mediante APIs cloud- han trazado una línea definitiva: sin cifrado acelerado por hardware, el software simplemente no arranca.
La razón técnica es comprensible. Estas herramientas transmiten constantemente fragmentos de código, credenciales de API y contexto sensible hacia servidores externos. El cifrado TLS mediante software es demasiado lento para interacciones en tiempo real. AES-NI no es una mejora de rendimiento; es un requisito de seguridad y experiencia de usuario.
La opacidad del diagnóstico
Un error "SIGILL" no dice "tu procesador carece de AES-NI". Dice "algo catastrófico ocurrió". La arquitectura del procesador es literalmente lo último que sospechas cuando todo lo demás funciona. Los foros técnicos confirman el patrón. Usuarios con equipos de 2008-2010 reportan crashes idénticos en versiones recientes de Gemini, mientras que extensiones más antiguas o alternativas (Copilot, Windsurf) siguen operativas. La transición es un apagado gradual donde cada actualización de software estrecha el círculo de compatibilidad.
Más allá de AVX: la fragmentación de requisitos
AES-NI pertenece a la misma generación que AVX (Advanced Vector Extensions), pero su adopción como requisito obligatorio es más reciente. Mientras AVX afecta a software de computación intensiva (navegadores, renderizado, análisis científico), AES-NI está impactando específicamente herramientas cloud y servicios de IA que dependen de comunicación cifrada constante.
El resultado es un ecosistema fragmentado. Un mismo equipo puede ejecutar compiladores de 2023, entornos de desarrollo completos y hasta extensiones de IA antiguas, pero queda excluido de las herramientas más recientes del stack. No hay mensaje de advertencia en la instalación. No hay versión "legacy" descargable. Simplemente, el software crashea.
La frontera de 2010
Para desarrolladores con hardware pre-2011, la situación es clara: las herramientas modernas de asistencia por IA llegarán a ser inaccesibles. No por falta de RAM, núcleos o velocidad de procesamiento, sino por carecer de un puñado de instrucciones de cifrado que el software asume universales.
Las alternativas son limitadas. Downgrade a versiones antiguas de extensiones (cuando existen). Migración a editores menos dependientes de cloud (Neovim, Sublime). O la opción más directa: actualizar hardware funcional exclusivamente por incompatibilidad de software.
La lección es definitiva: en 2025, la obsolescencia no la marca el rendimiento del procesador sino su instruction set. Un chip puede compilar, renderizar y computar, pero si su silicio no incluye las instrucciones correctas, para el software moderno es técnicamente mudo. Y SIGILL es su forma de decírtelo.