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Cajón Desastre: Todo lo que no encaja en ninguna parte.

PASSED no significa sano: cómo diagnosticar la salud de un disco duro

Tienes varios discos duros; algunos llevan años funcionando, o quizás otros han pasado por diferentes ordenadores. Quizá alguno da errores de vez en cuando, tarda una eternidad en abrir ciertas carpetas o necesita que repares el sistema de archivos cada cierto tiempo. ¿Puedes seguir confiando en ellos?

Antes de reutilizar un disco o convertirlo en el archivo de tus copias de seguridad, conviene comprobar su estado. En Linux hay herramientas que permiten consultar sus registros internos, buscar errores de lectura y comprobar si los problemas son físicos o se deben a otras causas.

En una prueba realizada en octubre de 2026, varios discos de distintas marcas y edades ofrecieron resultados muy diferentes. Dos presentaban indicios claros de deterioro, un tercero tenía un desgaste considerable y otro, que parecía muerto por su registro de errores, superó una prueba completa de superficie sin encontrar incidencias nuevas.

La conclusión más importante es que un disco puede indicar que todo está bien y, sin embargo, presentar señales preocupantes. Para interpretar los resultados hay que mirar algo más que el veredicto automático.

1. Consultar la salud del disco con SMART

Los discos duros y muchos SSD incorporan un sistema de supervisión denominado SMART (Self-Monitoring, Analysis and Reporting Technology). Este sistema registra información continua sobre su funcionamiento, errores, horas de uso y otros indicadores clave de desgaste.

En Linux se puede consultar con smartctl, incluido en el paquete smartmontools:

sudo smartctl -H /dev/sdX       # Estado general
sudo smartctl -A /dev/sdX       # Tabla de atributos
sudo smartctl -l error /dev/sdX # Registro de errores
sudo smartctl -t long /dev/sdX  # Prueba larga de diagnóstico

Sustituye /dev/sdX por el dispositivo correcto, por ejemplo /dev/sda. Identificarlo bien es fundamental: no conviene ejecutar operaciones sobre un disco sin saber con certeza cuál es.

En algunos discos conectados por USB hay que añadir -d sat para que la carcasa permita acceder a SMART:

sudo smartctl -a -d sat /dev/sdX

Nota: si el disco contiene información crítica y ya presenta errores de lectura, no empieces por una prueba larga. Primero hay que valorar el riesgo y priorizar la recuperación de los datos.

Los indicadores que conviene mirar

  • Sectores reasignados (Reallocated_Sector_Ct): sectores defectuosos que dejaron de utilizarse y fueron sustituidos por celdas de reserva. Su presencia no implica necesariamente una avería inminente, pero una cifra creciente es una señal de alerta.
  • Sectores pendientes (Current_Pending_Sector): sectores que el disco no ha podido leer correctamente y que están pendientes de una reevaluación. Pueden contener información que se pierda al reescribirlos.
  • Errores de lectura incorregibles (Reported_Uncorrect, Offline_Uncorrectable): problemas graves que el disco no ha podido resolver mediante sus mecanismos internos de corrección de errores (ECC).
  • Horas encendido (Power_On_Hours): tiempo acumulado de funcionamiento en activo.
  • Ciclos de carga (Load_Cycle_Count): operaciones de aparcamiento y carga de los cabezales (especialmente relevante en discos mecánicos de 2,5 pulgadas).
  • Golpes (G-Sense_Error_Rate): algunos discos incorporan sensores que registran eventos bruscos o caídas.
  • Apagados inesperados (POR_Recovery, Unsafe_Shutdown): cortes de alimentación o apagados no controlados del equipo.
  • Desgaste en SSD (Wear_Leveling_Count, Total_LBAs_Written): ayudan a valorar el desgaste de las celdas de memoria flash, aunque su interpretación exacta depende del fabricante y modelo.

No todos los discos ofrecen los mismos atributos ni utilizan exactamente los mismos criterios de escala. Por eso es indispensable consultar la documentación específica del fabricante y no interpretar cada cifra de forma aislada.

2. Seis discos, seis diagnósticos

Estos son los resultados de los seis dispositivos examinados. Las cifras proceden de sus registros reales; las conclusiones se basan en el conjunto de los indicadores, no solo en el estado general de SMART.

Dispositivo Horas encendido Principales hallazgos Decisión adoptada
WD My Passport 4 TB18.106Estado FAILED, 96.257 errores de lectura y entre 87 y 111 sectores pendientes.Recuperar los datos con urgencia y retirar el disco.
Seagate ST3500418AS 500 GB32.572136 sectores reasignados, 72 lecturas incorregibles y 1 sector pendiente.Retirar; no reutilizar.
Samsung SSD 850 EVO 250 GB65.106153 TB escritos, 73% de vida consumida y 301 apagados sin aviso.Funciona, pero se descarta para almacenar información importante.
Transcend StoreJet 1 TB3.699Registro con 65.535 errores, concentrados repetidamente en un mismo sector.Prueba larga superada; reutilización prudente sin datos críticos.
Disco externo de 1 TB10.142Sin sectores defectuosos, 195.000 ciclos de carga y 125 golpes contabilizados.Estado aceptable, pero con un historial de uso físico intenso.
WD Elements 10 TB0 (al llegar)Estado PASSED, sin sectores defectuosos y picos de 54 °C durante las pruebas.Nuevo destino para los datos, con seguimiento de su evolución.

La tabla es útil como resumen rápido, pero nunca sustituye a un análisis profundo. Veamos por qué.

3. Cuando los números engañan

El mismo atributo puede significar cosas diferentes

El disco Seagate presentaba valores masivos de 152.652.184 en Raw_Read_Error_Rate y 219.223.171 en Seek_Error_Rate. A primera vista parecen cifras desastrosas.

Sin embargo, en determinados modelos de esta marca, estos valores en bruto codifican varios contadores internos dentro de un mismo número hexadecimal. Interpretarlos literalmente como cientos de millones de errores es un error de diagnóstico común. Al decodificar correctamente los campos, los contadores de errores reales eran cero.

En cambio, el WD My Passport registraba explícitamente 96.257 errores de lectura reales en el atributo correspondiente.

No hay que comparar directamente los valores en bruto (raw values) entre fabricantes, ni siquiera entre familias de modelos distintas de una misma marca. smartctl utiliza una base de datos interna para normalizar e interpretar estos datos, pero siempre conviene verificarlo.

Los errores no siempre tienen fecha exacta

SMART acumula contadores globales, pero muchos de sus atributos no indican cuándo ocurrió cada incidente.

  • El SSD Samsung acumulaba 301 apagados sin aviso.
  • El My Passport sumaba 152 retracciones de emergencia de los cabezales por pérdidas de alimentación.

El registro de errores interno (-l error) puede aportar más contexto temporal, aunque las referencias suelen expresarse únicamente en horas de funcionamiento del disco. Para relacionar esos datos con acontecimientos concretos del sistema operativo, se pueden consultar los registros de Linux:

last -x | grep crash

En el equipo analizado aparecieron 12 sesiones marcadas como crash en un periodo determinado. La coincidencia temporal con los apagados inesperados de los discos es una pista valiosa, aunque un cuelgue del sistema operativo y un corte de energía físico se registran de forma distinta.

Los golpes también dejan rastro

Algunos discos externos de 2,5 pulgadas incorporan sensores piezoeléctricos que registran movimientos bruscos. El disco externo de 1 TB acumulaba 125 eventos en G-Sense_Error_Rate y cerca de 195.000 ciclos de carga. Esto delata un uso muy trotamundos o descuidado, pero por sí solo no demuestra que el disco esté roto en el momento del análisis.

PASSED no significa que todo esté bien

Este es el punto fundamental de todo diagnóstico. El Seagate y el Samsung mostraban un flamante PASSED, pese a acumular indicadores que desaconsejaban firmemente confiarles información valiosa.

El resultado general de SMART depende de unos umbrales estrictos definidos por el fabricante. Que un disco no haya cruzado ese límite crítico no garantiza que sea fiable para almacenar una copia única de tus archivos. Por eso es vital revisar los atributos individualmente y comparar su evolución a lo largo del tiempo.

4. Cuatro casos que enseñan a interpretar SMART

WD My Passport: un disco que ya no era fiable

  • Evidencias: la carpeta lost+found contenía 237 entradas (síntoma claro de reparaciones previas del sistema de archivos). SMART indicaba FAILED, con casi 100.000 errores de lectura y hasta 111 sectores pendientes. A esto se sumaban 152 apagados de emergencia.
  • El factor físico: su conector micro-B USB 3.0 venía soldado directamente a la placa lógica del disco, convirtiéndose en un punto débil mecánico que explicaba los fallos al mover ligeramente el cable.
  • Decisión: se priorizó una copia de emergencia de los datos accesibles y se retiró definitivamente de servicio.

Seagate de 500 GB: PASSED con 32.572 horas de uso

  • Evidencias: fabricado alrededor de 2009-2010, acumulaba cerca de cuatro años de funcionamiento continuo. Mostraba 136 sectores reasignados, 72 lecturas incorregibles y 1 sector pendiente.
  • Decisión: aunque se logró leer todo su contenido de golpe en una sola sesión de copia, la presencia de sectores reasignados y errores incorregibles dictó su jubilación definitiva.

Samsung SSD 850 EVO: mucho uso no equivale a avería inmediata

  • Evidencias: superaba las 65.106 horas encendido (más de siete años y medio de uso continuo) y acumulaba 153 TB escritos frente a los 75 TBW de garantía oficial especificados por el fabricante. El indicador de salud estimaba un 73% de vida consumida, con 301 apagados sin aviso.
  • Decisión: superar los TBW teóricos no significa que el SSD muera de inmediato, pero el desgaste acumulado aconsejaba retirarlo del equipo principal como medida preventiva.

Transcend StoreJet: muchos errores, pero una prueba limpia

  • Evidencias: su registro de errores interno estaba saturado con 65.535 entradas (el límite del contador). Sin embargo, un análisis detallado demostró que todos los errores recientes apuntaban siempre al mismo sector lógico (el 64) justo al arrancar. La tabla SMART no mostraba sectores reasignados ni pendientes.
  • Prueba de superficie: se ejecutó un test largo con smartctl, el cual finalizó sin errores nuevos tras cuatro horas de trabajo intensivo.
  • Decisión: se consideró reutilizable con prudencia, destinándose únicamente a datos secundarios o temporales de bajo riesgo.

5. Qué más se puede comprobar en Linux

SMART es la piedra angular, pero cuando existen dudas o fallos intermitentes, conviene cruzar la información con otras herramientas del sistema:

  • dmesg y journalctl: permiten localizar errores de E/S (I/O errors), desconexiones repentinas del kernel, reinicios del bus USB o problemas de controlador.
  • lsusb -t: muestra la topología de los dispositivos USB y comprueba si la controladora negocia correctamente a la velocidad máxima (por ejemplo, USB 3.0 en lugar de caer por un fallo de contactos a USB 2.0).
  • Tasa de transferencia: una caída drástica y sostenida de la velocidad de lectura (por ejemplo, desplomarse de 30 MB/s a menos de 1 MB/s en zonas concretas) es un claro síntoma de que el disco está reintentando leer sectores dañados por hardware.

Si un disco presenta errores de lectura y contiene información importante, evita las pruebas repetidas de escritura y las reparaciones automáticas de sistemas de archivos (como fsck agresivos). El objetivo inicial es siempre volcar en frío todo lo legible a otra unidad sana.

6. Al estrenar un disco, guarda su estado inicial

Un disco nuevo también necesita un punto de referencia (baseline). Guardar una captura de sus datos SMART al instalarlo permite comparar en el futuro si han aparecido anomalías o cambios repentinos.

Puedes volcar el estado inicial de esta manera:

sudo smartctl -a -d sat /dev/sdX > smart-$(date +%F).txt

En el caso del WD Elements de 10 TB, los datos recogidos al principio y varios días después mostraron lo siguiente:

Atributo SMART Al llegar (7 de octubre) Cinco días después (12 de octubre)
Horas de uso090
Encendidos412
Sectores (reasignados / pendientes / incorregibles)0 / 0 / 00 / 0 / 0
Errores CRC00
Ciclos de carga de cabezales47750
Temperatura operativa32 °C54 °C
  • Nota de modelo: aunque la carcasa exterior indicaba WD Elements, el diagnóstico interno reveló que montaba un disco de gama empresarial (WD100EDGZ, familia Ultrastar He10/12). Conocer el modelo real ayuda a entender mejor sus tolerancias térmicas.
  • Temperatura: los picos alcanzaron los 54 °C durante copias masivas prolongadas. Se estableció un límite operativo de precaución en 60 °C para este entorno específico.
  • Ciclos de carga: subieron rápidamente debido al mecanismo agresivo de ahorro de energía que aparca los cabezales en cuanto el disco queda unos segundos inactivo.

Antes de darlo por bueno definitivamente, se programó el test largo de superficie (unas 14 horas en este modelo de gran capacidad) y se configuró smartd en segundo plano para recibir alertas automatizadas ante cualquier cambio futuro.

7. Diagnosticar el disco no basta: hay que verificar los datos

Un disco puede tener indicadores SMART totalmente limpios y, sin embargo, albergar archivos corruptos o incompletos debido a un apagón anterior o a fallos lógicos previos. La salud del hardware y la integridad de los datos son dos realidades completamente distintas.

Durante el rescate del My Passport se copiaron unos 226.000 ficheros, de los cuales solo nueve sufrieron daños parciales detectables. Para comprobar de forma matemática que una copia es idéntica al original se emplean funciones hash, como SHA-256:

sha256sum archivo.ext

En un disco en buen estado, un manifiesto de hashes permite verificar la integridad en segundos. Sin embargo, en un disco que está fallando físicamente, calcular los hashes antes de copiar puede obligar a realizar una lectura adicional innecesaria. En esos escenarios críticos, prioriza siempre extraer los datos primero y verifica la integridad después sobre la copia limpia.

Conclusiones

Diagnosticar un disco duro no consiste en buscar una palabra estanca como PASSED o FAILED. Consiste en interpretar los atributos relevantes, entender las particularidades de cada fabricante y cruzar los datos SMART con el comportamiento real del sistema.

Tres reglas de oro para el día a día:

  1. No confíes ciegamente en el estado PASSED. Revisa siempre los contadores críticos y su evolución temporal.
  2. Muchos valores en bruto requieren decodificación específica del fabricante antes de ser juzgados.
  3. No esperes a que falle por completo. Si una unidad necesita reparaciones constantes del sistema de archivos, ya te está dando motivos suficientes para jubilarla.

Y una última precaución: al jubilar un disco antiguo y volcar todo a una unidad nueva, recuerda que tener una sola copia no constituye una estrategia de respaldo. Una copia adicional en otra ubicación física o en un servicio externo independiente es la única forma real de proteger tus archivos ante cualquier imprevisto.

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